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Cosechar Chía paso a paso - viernes, 16 de abr de 2021

La tercera ola de las criptomonedas

Mi idea con estos artículos es escribir una especie de diario / tutorial de mi inmersión de las criptomonedas de tercera generación, en concreto Chía (un poco más abajo explico porqué Chía frente a otras opciones).

Cómo hemos llegado hasta aquí

Desde el princpio el concepto del blockchain me pareció interesante y lleno de posibilidades, la idea de las criptomonedas como una evolución del mercado financiero abierta y descentralizada también. No cogí el primer tren de las cryptos (los primeros mineros de Bitcoin que lo hacían sobre todo por convicción y que gastaban 10.000 BTCs en una pizza para demostrar que algún día se podrían emplear en el mundo real como sustituto o complemento del dinero tradicional, el dinero FIAT).

Y también me perdí el segundo tren, el del Ethereum (ETH) que se mina con tarjetas gráficas. Cuando el minado del BTC y ETH se empezó a hacer popular ya se comenzaron a ver los problemas que afloraban en el mundo cryptofinanciero… lavado de dinero, evasión de impuestos, especulación y manipulación y un tremendo consumo de energía.

Casi nada de esto es nuevo (no hay semana sin un escándalo económico de corrupción y mala praxis protagonizado por un banco o una mega-empresa), salvo el tema del consumo de energía.

Una nueva economía no será posible si no es una economía verde, Bitcoin es muchas cosas, pero está claro que ecológico no es. Su consumo energético insostenibles creo que será la razón a medio plazo que llevará a su fracaso.

Inciso: porqué consume mucha energía el BTC (y otras criptomonedas)

Puede que alguna vez te hayas preguntado: ¿porqué consume tanta energía el Bitcoin?, ¿qué es lo que hacen esos miles de ordenadores en granjas de minado?, ¿porque los «pequeños» mineros emplean tarjetas gráficas?. Voy a intentar explicar algunas de estas incógnitas con ejemplos sencillos.

En la mayoría de las criptomonedas la creación de nuevas monedas, las trasancciones (mover monedas de la cartera de un usuario a la de otro), y otras operaciones se realizan / comprueban empleando funciones criptográficas. Las funciones criptográficas son una especie de problemas matemáticos muy complejos de resolver, podríamos imaginárnoslos como crucigramas o sudokus de una gran complejidad.

Para resolver estos problemas los mineros generan en sus ordenadores millones de posibles soluciones al azar, que se comprueban contra el sudoku original, si la solución es correcta la operación se realiza y el minero recibe una recompensa (depende de la operación), esta solución válida se añade en un registro centralizado que es imposible modificar y que además se encuentra distribuído por miles de ordenadores de la red (lo que evita que uno de los participantes en la red haga trampas y modifique el historial de transacciones), este registro descaentralizado es la cadena de bloques, el famosos blockchain.

Resolver estos sudokus criptográficos requiere mucha potencia de cálculo. Algunas de estas operaciones criptográficas precisan de cálculos en coma flotante (números con muchos decimales) y dá la casualidad de que realizar muchas operaciones en coma flotante es algo hacen muy bien las tarjetas gráficas que se usan para a videojuegos (dibujar mundos en 3D requiere muchos decimales). Por ello muchos mineros acumulan GPUs (tarjetas gráficas), porque minar con ellas es mucho más eficiente en términos de coste / beneficio que hacerlo con ordenadores tradicionales.

La parte mala: las tarjetas gráficas (y cualquier ordenador muy potente) consume mucha energía, si sumamos todos los mineros del mundo trabajando sin descanso nos sale un consumo eléctrico descomunal a nivel mundial.

Uno de los pilares de Chía es su bajo consumo de energía lo que la puede hacer más sostenible a medio / largo plazo.